Crimea, la peninsula que se disputan Rusia y Ucrania

Historia de Crimea

Desde tiempos remotos, Crimea, una península situada al norte del mar Negro, ha sido poblada por múltiples grupos étnicos atraídos por su geografía, su clima y sus recursos terrestres y marítimos.

Los primeros pobladores conocidos fueron los cimerios, los escitas, los godos y los hunos. Entre el siglo XII y el XV, Crimea fue testigo de la llegada de los kipchaks, las tribus túrquicas, a los que siguieron los mongoles, venecianos y genoveses.

Los tártaros de Crimea, como grupo étnico diferenciado, aparecen en la península a comienzos del siglo XV. 

En 1441, después de acabar con la Horda Dorada, fundaron El Kanato de Crimea, un Estado sucesor del imperio de Gengis Khan. Durante más de trescientos años, bajo la protección del Imperio otomano, el Kanato de Crimea controló no solo la península de Crimea, sino también las estepas al norte del mar Negro que hoy forman parte de Ucrania y Rusia.

Ubicacion de Crimea

En 1768, Crimea se convirtió en un campo de batalla entre los imperios ruso y otomano. El Kanato de Crimea se independizó, por poco tiempo,  ya en 1783 fue incorporado al Imperio ruso. Hay que mencionar que, después de adueñarse del Kanato, la Emperatriz rusa Catalina II abolió la soberanía de la administración estatal de los cosacos de Ucrania, suprimió los regimientos cosacos, que habían combatido al Imperio otomano al lado del ejército ruso e implantó el régimen de la servidumbre en Ucrania oriental. A partir de ese momento dio inicio la colonización rusa de Crimea y de lo que hoy es la Ucrania meridional

El conflicto por Crimea

En el censo de 1926, los rusos de Crimea representaban el 42%; los tártaros, el 25%; los ucranianos, el 10%; y el resto eran alemanes, judíos, griegos, búlgaros, armenios y miembros de otros grupos étnicos. En 1944, con la pretendida acusación de que los tártaros colaboraban con la Alemania nazi, Stalin deportó a cerca de 200.000 tártaros de Crimea a Asia central y el interior de Rusia. Los alemanes, los griegos y los búlgaros también fueron perseguidos y deportados. Casi la mitad de los tártaros desterrados murieron de hambre y enfermedades. Los tártaros de Crimea no fueron rehabilitados y autorizados a volver a su patria hasta 1989.

Puente Crimean Bridge

La propaganda del Kremlin, justificando la actual anexión de Crimea, afirma que el territorio fue un regalo que Nikita Jrushov hizo ilegalmente a Ucrania en 1954. En realidad, la transferencia de Crimea no fue un regalo, sino una carga para la Ucrania soviética. Después de la Segunda Guerra Mundial y las deportaciones masivas, Crimea estaba devastada y despoblada. La situación de la agricultura, el sector principal de su economía, era catastrófica, lo que fue causa de la escasez de alimentos. Crimea dependía del suministro de energía y agua de Ucrania, y los campesinos ucranianos de la estepa estaban mejor preparados para cultivar la tierra Crimea que los pobladores del norte de Rusia. La clave del

traspaso de Crimea a Ucrania fue la reconstrucción de la economía de la península. La decisión se preparó cuidadosamente y se tomó colectivamente, al contrario de lo que Moscú intenta hacer ver ahora. Tras la caída de la Unión Soviética, Crimea pasó a ser parte de Ucrania. En 1992, el Consejo Supremo de Crimea adoptó una Constitución por la cual su territorio se convertía en una república asociada a Ucrania mediante tratados. La vuelta a esa Constitución es la segunda opción en el referéndum del 16 de marzo convocado por el autoproclamado Gobierno de Crimea. Hasta hoy, los primeros años de la década de 1990 han sido el único periodo en que el separatismo ha prosperado en Crimea. Lo impulsaron principalmente políticos como el primer y último presidente de Crimea, Yuri Meshkov, que prometió que el territorio se uniría a Rusia, y por los militares rusos contrarios a la división de la Flota Soviética del Mar Negro entre Ucrania y Rusia y de la transferencia de Crimea a territorio ucranio. En 1997, Kiev y Moscú resolvieron el conflicto a su máximo nivel. La Flota del Mar Negro fue dividida entre Rusia y Ucrania en una proporción de 82 a 18. Crimea siguió siendo parte de Ucrania en calidad de república autónoma.

En 2014 Crimea se ha vuelto a convertir en un campo de batalla entre Rusia, que se empeña en restaurar su antiguo imperio por la fuerza, y Occidente, con el que Ucrania desea construir su futuro democrático. En cierto sentido, la historia se repite para Crimea: el futuro de esta tierra y de su comunidad multiétnica no lo decide su gente, sino las consecuencias de otro choque de civilizaciones. Los contratos firmados por la ex primera ministra Yulia Timoshenko, Ucrania paga 510 dólares por mil metros cúbicos de gas ruso, más que Austria (395 dólares) y Holanda (379 dólares), aunque, a tenor del precio de mercado, debería pagar 300 dólares, dijo Yanukóvich, quien reconoció no haber podido resolver el problema en dos conversaciones a puerta cerrada mantenidas en el plazo de dos semanas con Vladímir Putin. El presidente ignoró una pregunta sobre el descuento de 100 dólares por mil metros cúbicos que consiguió en 2010 a cambio de prolongar por 25 años (de 2017 a 2042) la presencia de la Flota del Mar Negro rusa en la península de Crimea. Según el analista energético ruso Mijaíl Krutijin, la vinculación de los precios del gas a un acuerdo geopolítico hace imposible plantear el litigio ante el tribunal de arbitraje de Estocolmo, que sería el responsable en este caso.

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